
En un mundo de caos y ruido, donde llenar los vacíos a fuerza de hacer y producir sin mesura, trabajando, estudiando, viajando, comprando, montando planes y llenando la agenda de manera compulsiva …
… la vida nos invita a PARAR, RESPIRAR, SENTIR.
Simplemente NO HACER NADA. Simplemente ESCUCHAR lo que surge desde dentro.
Hay quien teme enormemente qué es lo que se esconde en el interior. Aunque lo disfracen con la tan archiconocida frase de «es que me aburro».
¿Alguien se imagina qué es lo que tu cuerpo te puede contar después de 20, 30, 40, 50 ,60, 70 años sin pararte a escucharlo? Él es tan sabio que, cuando quiere que le atiendas de verdad, te obliga a detenerte a través de la enfermedad.
Y ¡oye!, hasta nos parece mal, porque estando malitos no podemos seguir inmersos en la vorágine del hacer, del planing establecido.
Recuerdo la primera vez que me senté, muy consciente, en la consulta de mi tan querida terapeuta Yamila, en Santiago. Le dije: «tengo miedo a lo que me pueda encontrar ahí dentro».
Ella me regaló una respuesta que me dio la confianza para iniciar el proceso, y al que a día de hoy, es la verdad que me mantiene en el camino de aprendizaje y crecimiento personal: «nada que venga de ti puede ser malo».
Han sido muchos años de escucha interna desde entonces, atendiendo, a mi ritmo y con mucho mimo y cariño, cada cosa que afloraba. Explorar, limpiar, integrar y sanar.
Y para que eso se de, es necesario parar, detenerse.
Es curioso porque a base del hábito y la costumbre, se han ido liberando muchos pesos y lo que encuentro cada vez que me voy a la quietud es un estado de PRESENCIA, SERENIDAD y ORDEN. También lo podría denominar CENTRO.
La meditación, el mindfunless, los registros akáshicos, los paseos por la Naturaleza, la práctica del silencio (incluso en grupos), entre otros; son para mí herramientas que me ayudan a mantener este estado de calma interna.
Hace años no lo habría imaginado. A día de hoy, la quietud y el silencio, son hábitos imprescindibles, que me mantienen anclada, segura, presente y consciente; pase lo que pase fuera.
La imagen que acompaña el texto es una invitación: PARA, DESCANSA, RESPIRA, ESCUCHA, SIENTE.
MAHAKARUNA, 21/06/2023

