
No me imagino la vida sin él. No me imagino las relaciones personales sin él. No me imagino el día a día sin su presencia.
Es el alimento que nos nutre, la energía que nos mueve, los brazos que nos acogen, el apoyo que nos sostiene, el conocimiento que nos hace sabios, la sutileza de lo delicado, la fuerza en el desafío, la luz en la oscuridad, la paz en medio del caos, la alegría y el gozo en lo cotidiano, …
Es una brújula. Cuando te sientes perdid@, te marca la dirección a seguir.
Sabe las respuestas a cada uno de los interrogantes que nos hacemos, y es, sin duda, el que nos ha traído al lugar donde nos encontramos hoy.
Es importante darle el lugar que se merece en nuestras vidas. Tenerlo presente en cada decisión que tomamos, en cada conversación que mantenemos, en cada gesto que hacemos, en cada pensamiento que creamos.
Cultivar el AMOR (propio y hacia los demás) es un acto de compromiso y responsabilidad inherentes al SER.
Allí donde habita, habrá VIDA
MAHAKARUNA ( 19 FEBRERO 2023)

