
Contactar con la infancia suele ser, a menudo, motivo de satisfacción.
A veces una canción, otras veces un perfume, también algunas comidas, películas, objetos, prendas de vestir…
Añoranza de un tiempo en el que el orgullo tenía poco espacio, y jugar era nuestra gran pasión.
La vitalidad fluía en el cuerpo por caminos amplios y sin obstáculos.
¡ Nos sentíamos dichosos, todos por igual, todos a una !
La espontaneidad era nuestra identidad… ¡ ÉRAMOS !
…
Y cuando en tiempos de adultos nos permitimos contactar con la infancia; algo poderoso se moviliza internamente y se alegra de ser visto… ¡ SOMOS !
Las facetas artísticas son una muy buena manera de darle protagonismo a nuestras niñas y nuestros niños interiores, y dejarnos guiar por su sabiduría.
Intuición, inocencia, ternura, ilusión, alegría, amor y disfrute, puestos al servicio.
Quiero que sepas que … ¡ YO ME VOY A JUGAR !
MAHAKARUNA (10/01/2023)

