VOLVER A CASA

Cada día nos exponemos a múltiples experiencias, ambientes y relaciones. Es la continua interacción de mí mism@ con el mundo.
Sensaciones, pensamientos, emociones y actos diferentes y variados se van dando en nosotr@s.
Es un auténtico reto manejar y abordar cada experiencia que nos remueve y moviliza internamente.
Y es que la tendencia, cuando nos sentimos incómod@s, es a escapar, a huir de ello. Y me voy afuera, al estímulo externo, para calmarme: el móvil, la tele, las compras, la fiesta, el alcohol, el tabaco, el trabajo, el sexo, el juego, etc. Somos expertos conocedores de recursos que «apaguen el fuego», aunque sea de manera temporal.
A la vez, una parte tuya necesitada de atención, se queda desamparada y no escuchada. Y esta parte no se va. Ella sigue ahí esperando a ser vista y sostenida.
Poner el foco en lo que sentimos y observar detenidamente lo que nos sucede internamente es un asunto urgente.
La elección continua del «placer puntual» frente a la incomodidad de sostener y atender lo que me remueve, está haciendo que la pelota se haga cada vez más y más grande.
Y aparecen la ira y la agresividad incontroladas, la tristeza enfermiza, la desmotivación, la desvitalización y desenergetización, la ansiedad y la angustia, las conductas antisociales y el rechazo, las adicciones, las enfermedades, etc.
Cuando un@ decide dar el paso de VOLVER A CASA, al principio, a un@ le tiemblan las piernas. Hay mucho miedo a entrar en un lugar al que hace mucho tiempo que no acudimos y, tememos enormemente a lo que nos podamos a encontrar.
Lo realmente hermoso es darte cuenta que una vez que decides entrar, limpiar profundamente, poner orden, sacar aquello que realmente no necesitas, incorporar elementos nuevos, potenciar y sacarle partido a cada rincón; y todo lo haces con plena atención, con ganas (aunque a veces cueste), viendo poco a poco los progresos; es entonces cuando eres consciente del BRILLO que tiene tu HOGAR. Es ahí cuando comprendes que es EL MEJOR LUGAR DONDE PUEDES ESTAR.
Mahakaruna (1/12/2022)
TIERRA

¡Qué importante es sentirse enraizad@ !
La tierra nos da el sustento, el nutriente, la energía que necesitamos.
Por otro lado nos ancla, nos da estabilidad y sostén.
Y desde ahí vamos creciendo hacia fuera, mostrando e irradiando la belleza de nuestro ser ; y hacia dentro, adquiriendo más y más sabiduría interna.
Nos hacemos conscientes de que no estamos solos, sino que formamos parte de un todo mucho más grande, que nos engloba y nos une.
Estar descalzo, tocarse y calentarse las plantas de los pies, caminar por la naturaleza, el fuego de una chimenea, escuchar y bailar determinadas músicas africanas, etc; nos invitan a conectar con la tierra, a traernos a lo que hay: «el aquí y el ahora». PRESENTE Y PRESENCIA.

